- Titulo: Íntimo sendero de magía -Serie Rohard Libro #2
- Autora: Rita Morrigan
- Formato: Versión Kindle
- Editorial: Vestales
- Pag °: 198

Mary Luton, hermana del conde de Rohard, debería ser una de las mujeres con más pretendientes de toda Inglaterra: es hermosa, inteligente y nada la detiene, ni siquiera su impedimento para caminar. Cuando su hermano parte de viaje de bodas, le solicita a Diego Lezcano, su socio y amigo, que vigile a la audaz Mary para que no se meta en problemas.
Diego no tiene intenciones de cuidar a la temeraria mujer, pero termina aceptando a regañadientes. No quiere estar cerca de Mary. O, mejor dicho, quiere demasiado estar cerca de ella. Sin embargo, él, un hombre que no puede hablar de su pasado, sabe que no es el adecuado para Mary, por lo que prefiere mantener una tensa distancia.
Las cosas se complican cuando Lord Davenport, conde de Hampshire, decide cortejar a lady Luton, porque cree que un casamiento con ella podrá sanear sus enmagrecidas finanzas. La madre de Mary lo alienta a que avance en el cortejo, convencida de que un casamiento noble es lo mejor para su hija. Incluso si Mary se empeña en rechazarlo, porque ella no puede dejar de pensar en Lezcano. Incluso si debe llevarla lejos para forzar una boda.
Deberá entonces Diego decidir si va a buscarla, si debe adentrarse en un sendero junto a Mary del que ambos no querrán salir.
FRAGMENTO:
Entonces, como si hubiese sido capaz de invocarlo, Diego Lezcano giró la cabeza y la atravesó con sus ojos. Y el tiempo se detuvo para Mary.
Clavado en medio del camino de entrada, él la observaba intensamente mientras su amplio pecho subía y bajaba agitado. Algún tipo de fragilidad pareció aflojar los marcados ángulos de su rostro y, de repente, rompió el contacto visual con un brusco movimiento de cabeza. Subió al vehículo.
Mary contempló alejarse el carruaje a través de la verja, cómo doblaba y desaparecía perdiéndose entre el tráfico de Grosvenor Square. Soltó la cortina de la ventana y fue hasta el armario. Tras unos segundos rebuscando con la mano, encontró el compartimiento secreto donde había escondido el vestido que llevaba puesto la noche que había ido a la tienda de Tao. Lo estiró con cuidado y acarició con reverencia las manchas de la sangre de Diego. Embargada por la tristeza, se abrazó a la prenda y lloró desconsolada al comprender que aquello era lo único que iba a tener de él.




