Voy de camino a casa en medio de calles cargadas con luces y colores, , el frio se arremolina a mi alrededor haciéndome temblar, aspiro con fuerza y el dulce olor a postres caseros típicos de esta época me golpea al pasar frente de una hermosa casa con fachada azul, en la puerta principal se encuentra un Papa Noel de plástico con las palabras Bienvenido. Feliz Navidad! , desde allí el hombrecillo parece hacerme un guiño y una invitación, me resulta demasiado alborozado, asquerosamente alegre para mi humor.

